ADVERTENCIA LOS ARTÍCULOS PUBLICADOS EN ESTE BLOG SON FICTICIOS, PRODUCTO DE UNA MENTE PERTURBADA. NO SE ACEPTAN RECLAMOS DE NINGÚN TIPO, MENOS LOS DÍAS SÁBADOS.

lunes, 18 de febrero de 2013

Entrevista exclusiva con un avergonzado Catalán

Sin vergüenza. Para la foto, el diputado nacional se mostró suelto de cuerpo y alma (?).

Es indignante que un Gobierno provincial, sea del partido que sea, genere vergüenza en un Diputado Nacional y que esto le provoque muchos problemas personales que no le permitan disfrutar de su jugosa dieta, ni de las propiedades que con tanto sudor del Pueblo han conseguido.

Sin embargo, esto es lo que tuvo que atravesar dos veces en lo que va del año Julito Catalán Magni, diputado por Tierra del Fuego pero con el corazoncito en Arrecifes. Digámoslo en criollo: esto es por culpa de la gobernadora Fabiana Ríos. Así de sencillo. 

La mandataria, con su accionar, ha provocado que el parlamentario fueguino sienta vergüenza de Tierra del Fuego. Vergüenza de la tierra que lo vio crecer pero nunca trabajar; vergüenza de la gente que lo votó y hoy se cambió de partido y hasta de sexo (?).

"Quiero decir, con mucha vergüenza, que estoy muy mal, siento mucha vergüenza, al punto que decidí suspender mis vacaciones, que bien merecidas las tenía, pero la verdad es que no soportaría la vergüenza de que en Europa o el Caribe alguien me eche en cara todo lo que el Gobierno Nacional hace por mi patria chica y no lo sabemos aprovechar", dijo avergonzado, obviamente.

Catalán valoró "las horas culo (?) que dedico a legislar por la Provincia", asegurando con mucha vergüenza, pero mucha mucha vergüenza, que "cada tanto viene un Diputado de otra provincia, entra a mi despacho y me reprocha por todos los beneficios que recibimos los fueguinos".

"Eh, fueguino puto"; "Che, fueguino acomodado" o "Sos boleta pingüino" son algunos de los  improperios y amenazas que, según el parlamentario, lanzan sus pares menos favorecidos.

"Siento vergüenza de que me insulten de esa forma, sobre todo porque no me siento tan fueguino como para ser tratado así", argumenta un vergonzoso Catalán, que a pesar de esta situación no analiza "ni en pedo (sic)" la posibilidad de renunciar a su banca en el Congreso.

"Claro que me da vergüenza", se defiende, "pero llegué a la Cámara de Diputados con la frente en alto y la cara bien dura, y así me iré cuando deba irme", dijo para llevar tranquilidad a quien quiera que esta afirmación le lleve tranquilidad.