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miércoles, 6 de julio de 2011

Niños violentos toman combi por asalto

Un vuelco increíble tuvo hoy la investigación en torno a la combi escolar que, en Ushuaia, fue secuestrada por autoridades municipales. Se dijo que la conductora había eludido un control vehicular y que abandonó a los pequeños que transportaba en la puerta de su casa. Pero es otra mentira burda del periodismo vendehumo de esta Provincia. 

La posta, según los investigadores, es que un grupo comando de purretes tomó por asalto el transporte y mantuvo secuestrada durante varias horas a la conductora de la combi, obligándola a conducir por la ciudad para recorrer cajeros automáticos; salas de videojuegos y una reconocida pañalera, de la que habrían tomado varios packs de los talles Mediano y Extra Grande. 

Los prematuros delincuentes que se muestran en la fotografía superior (con autorización firmada de sus padres) serían los cabecillas del secuestro express, y a pesar de la persecución no depusieron su actitud hasta verse rodeados de agentes municipales. Incluso, los investigadores señalaron que existió una breve negociación para lograr la liberación de la conductora. 

"Efectivamente, los niños pidieron mamaderas y algunas bombachas de goma y chiripás, algo que tenía la intención de dilatar la entrega, porque como todos sabemos es muy difícil conseguir esas prendas", reveló una fuente muy muy muy confiable de la Policía. 

La tensa espera fue matizada con vainillas y chocolatadas. A cambio, los cabecillas liberaron a cuatro de sus compañeros, ajenos al malón delictivo. 

Finalmente, los pebetes recapacitaron y todo tuvo un feliz desenlace. La rebelión infantil dejó como saldo 89 pañales bien cagados; 5 mamaderas destrozadas y 3 chupetes desaparecidos. 

"En el interior de la combi estaba todo arruinado, incluso no descartamos que estos chicos hayan estado drogados, porque descubrimos varias líneas de leche en polvo en uno de los asientos del transporte", lamentó un investigador.