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viernes, 24 de junio de 2011

Pueblo Chico revela secretos del spot de Rosana

Tocados en su orgullo profesional, un grupo de periodistas fueguinos que no trabajan en El Diario del Fin del Mundo, se propusieron demostrarle a ese pasquín que "todos sabemos investigar si hay una buena tutuca", y comenzaron una larga pesquisa que concluyó abruptamente por motivos que no interesan en este momento. Sólo diré que hubo muertes, sangre y videos de Jano de la Riva en tarlipes.

La investigación se enfocó en la fotografía que ven arriba, ya que expertos en photoshop y paint sospecharon que la mujer que aparece entre Rosana y Martín P. no sería la Presidenta Cristina Fernández.

"Fue fulero escuchar eso", admitió un cronista gráfico de Río Grande que tuvo acceso al expediente (?)  y que, por razones de seguridad, se mudó a la casa de una prima gauchita de ésas que a veces dan una alegría. "Poner en duda que sea Cristina la persona que aparece en la foto no parecía ser una afirmación liviana. Podríamos decir lo contrario de Rosana, que no tiene nada de liviana, pero meterse con Cristina es otra cosa", dijo el cronista.

Con la duda instalada, los profesionales de las 5 W decidieron viajar a Buenos Aires y sondear el tema. Nadie les pudo confirmar que Cristina haya estado presente en la grabación de un spot con Rosana. "¿Ustedes vieron algún spot? No sean boludos", les reprochó un alto funcionario del entorno cristinista.  

Indagaron en la Cámara de Diputados pero allí nadie reconocía el nombre de Rosana, ni la escucharon hablar en el recinto. Eso derivó en una nueva duda: "¿Rosana estuvo alguna vez en el Congreso?". Cada pregunta llevaba a un nuevo interrogante, y nuestros valientes periodistas fueguinos se adentraban, sin saberlo, en un macabro laberinto de intrigas. 

Mientras recorrían el Salón de los Pasos Perdidos, un hombre de aspecto extraño, con una cruz invertida tatuada en uno de sus antebrazos, les advirtió que no siguieran investigando sobre el spot imaginario. En un movimiento seguro pero rápido, el hombre les mostró un revólver que escondía en la cintura. Nuestros periodistas se abatataron. Hubo un largo silencio y luego un momento de cordura. "Rajemos a la mierda", propuso uno de ellos. 


La historia es larga y la noche es corta, como la mía (?). El final de esta investigación no será publicado. Todo es muy complejo. La SIDE, que otorga fondos a la campaña de Rosana, tiene mi CPU vigilado. Mi mouse ya no es el mismo. 

Nunca sabremos si existió spot, como tampoco si Cristina era Cristina. Sólo nos queda vivir en la duda.