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jueves, 8 de junio de 2006



POR EL PERIODISMO Y LOS PERIODISTAS
Colaboración de Lulu Loaces (periodista)

Salud

Se festeja hoy 7 de junio el día del periodista, ¿se festeja?, digo, simple curiosidad nada más, como periodista que soy me pica a veces el bichito de la curiosidad. Y en un día como hoy se me da por hacer preguntas estúpidas como por ejemplo, ¿ que hemos logrado hasta ahora de todo lo que nos hace falta?
Ahora la curiosa soy yo y quiero saber, que alguien me responda, ¿cuánto cobra un periodista honrado?, y como me imagino la respuesta digo, ¡¿tan poco?!. Qué acaso ser periodista y honrado ¿sólo vale eso?.
La verdad que ser honesto no tiene precio en el mercado común de los que pagan y llegamos a otro 7 de junio y cual aves migratorias cada año volvemos a la plaza “José Luis Cabezas”, lugar que se ha convertido en el referente de este glorioso día que supimos conseguir. Bueno no nosotros, nos legaron este día nuestros mayores, los que nos precedieron en la paz del trabajo buscando dignidad a diario y a veces en un diario como muchos de nosotros.
La dignidad a veces es como un mendrugo de pan que alimenta ¿a quién?, a los dueños del poder, poder estafar, poder joder, poder explotar, poder censurar, amordarzar, cagar a patadas en los riñones y si el pateado es gordo mejor. Si anda hablando “pavadas” mucho mejor, esas cosas no se dicen, y que nos quede claro, no hay que salir a provocar que a uno lo “garquen” a patadas por querer hacer uso de algo que no se debe abusar, la libertad de expresión. Un derecho sagrado que nos otorga la Constitución Argentina carajo y que algunos se lo toman en serio. Y debería ser así, en serio porque la cosa es seria.
Para mal o para bien, en este suelo uno debe poder decir lo que quiera, pero uno que no tenga un micrófono cerca para que nadie se entere porque si no, aparece un señor gordo y ¡zas! Te patea.
Hacen pocos días pasó en Río Grande: unos señores le pegaron a un periodista radial y nadie salió a repudiar nada. ¡Cheee! Está bien que el periodista en cuestión no encuadra en lo que se dice “un tipo honesto”, pero eso es un tema aparte del que no tenemos más pruebas que el relato boca a boca que ya forma parte del folklore periodístico riograndense. Cosas que se dicen por ahí, así nacen las leyendas, “dicen que dijo…dicen que puso un diario y que dejó en la calle a …dicen que cobra por lo que dice…, burdas patrañas, como decía del boca a boca que deforma todo. Pero eso no le da derecho a nadie a hacer justicia con el pie izquierdo, o el derecho, con el pie, bah.
Lo que sale en limpio de este acto vandálico es que hoy fue él ¿ y mañana quién?. O nos apoyamos todos, más allá de la cara y la trayectoria o dejamos que al que diga algo que no le guste a los señores que ostentan el poder lo “garquen a patadas en la cola” y a otra cosa mariposa.
Reza el dicho que el que calla otorga y acá más de uno se quedó callado, ¿lo damos por otorgado? ¿O nos unimos todos en un gran repudio a la barbarie? Eso a la barbarie y a nadie más total la barbarie se la banca porque es macha. Si dejamos que nos pisen la cola alguna vez se nos va a quedar enganchada y alguien la puede cortar.
Si nosotros que somos lo que tenemos el deber y la obligación de difundir la noticia tomamos esto como un mero hecho policial que le pasó a otro no llamemos a gritos a Salomón a la hora de definir un pleito propio. Salomón habrá salido y hará oídos sordos.
Por eso y la verdadera libertad de prensa quiero saludar hoy a mis colegas los periodistas que luchamos por la dignidad de la profesión, por salarios dignos, que aunque parezca una muletilla de izquierda, es el sueño de todos. Es muy simple, trabajar, cobrar, comer y vivir con dignidad sin arrastrarse ante nadie, como corresponde a un ser humano. ¿Será mucho pedir?, digo, a lo mejor la equivocada soy yo.
Hoy estamos ante la mano de José Luis Cabezas como cada año, en su plaza, ¿recordarán todos porqué murió?. Le costó la vida no transar, ¿Qué vale más vivir estirando la mano al mejor postor o estirar la pata por no ceder, como él?.
Buena pregunta para la que cada uno tendrá la respuesta.
¡¡Feliz día del periodista!!

LOS FUNDADORES DEL GREMIO UNIDOS. “Ahora sí, ahora sí las cosas van a cambiar” o algo así era lo que cantábamos ese glorioso día que fuimos a las urnas. Todos juntos, con pila, como ahora. Votamos en un baño y depositamos nuestras esperanzas de cambio... ¿Habrán quedado ahí?.

Lulu Loaces – Periodista y a mucha honra
Ahora digo, ¿Qué estiro, la mano o la pata?.